Kamen Rider Dragon Knight marcó un hito en la historia de las adaptaciones de series tokusatsu en Occidente. Mientras que Saban dominaba el mercado con Power Rangers, esta producción de Steve y Isaac Wang se atrevió a traer la oscuridad y complejidad de Kamen Rider Ryuki al público americano y, eventualmente, al corazón de toda Latinoamérica.